El GeoCrowdsourcing

Desde SRM Consulting queremos hablaros de un concepto nuevo que cada vez más empresas y aplicaciones de la vida diaria utilizan.
El Geocrowdsourcing, como la propia palabra indica, es un término que se compone de otros dos: Geo y crowsdourcing. Para definirlo bien, primero debemos conocer la definición de sus partes.
Cuando empleamos en alguna palabra el prefijo Geo-, nos referimos a aquello que se relaciona con la tierra. De hecho geo- toma su raíz del griego antiguo y viene a significar literalmente “tierra”.
En cuanto al término de crowsdourcing, cuyo origen es el inglés, viene a significar que un grupo de individuos mediante una convocatoria abierta y flexible, llevan a cabo la realización libre y voluntaria de una tarea.


De tal forma el Geocrowdsourcing es cuando un grupo de individuos de forma voluntaria realizan tareas referenciando localizaciones de tierra. Aunque parezca rimbombante, se entiende mejor con un ejemplo.
Año 2014, 8 de marzo, el vuelo 370 de Malasya Airlines desaparece de los radares de todo el mundo en el océano Índico. Entonces se crea una plataforma colaborativa a través de la web en las que las personas que quisieran intervenir y participar se inscribían en la plataforma. Desde la web se les daba a los voluntarios una tesela de información de una zona del océano con imágenes de satélite. Así todos los participantes podían fotointerpretar sobre las imágenes en búsqueda de cualquier rastro del avión desaparecido, así fuesen restos de aceite, combustible, trozos de avión… anotando lo que veían y transmitiendo toda esa información a los responsables de la plataforma. Este caso fue de los pioneros en la colaboración participativa para la resolución de un caso de emergencia.
Otros de los términos ligados al geocrowdsourcing son el outsourcing y crowdsourcing. Outsorcing es una contratación externa común para la realización de una tarea o de un proyecto. Crowdsourcing es una participación masiva de personas permitiendo una rápida ejecución a un bajo coste.
La evolución hasta llegar a estos términos como crowdsourcing y su expansión a más ámbitos, como el crowdlearning, podemos decir que lo veríamos en 2009 con el experimento DHARPA. DHARPA es una agencia americana de proyectos de defensa que lo que hizo fue distribuir por Estados Unidos (EEUU) diez globos. Invitaron después a diferentes equipos a participar en la ubicación de los distintos globos, dispersos a lo largo de todo el territorio estadounidense, en el menor tiempo posible. El equipo que consiguiera encontrarlos todos sería el ganador de ese reto o experimento. Durante las siete primeras horas desde que se lanzaron los globos, el equipo ganador que fue el Massachussets Institute of Technology creó internamente una plataforma similar a un crowdsourcing, en el que invitaban a gente de su instituto y colaboradores para que participaran en el reto. De esta forma conseguían de una forma más competitiva intentar ganar a los demás.
Otro ejemplo sería Waze, aplicación conocida por todos, en el que diferentes usuarios van compartiendo información de eventos que se van encontrando en la carretera para que sean utilizados por todos los demás usuarios. En este caso podríamos incluir el prefijo geo-; porque ya estamos jugando con una plataforma colaborativa y con la geoposición de los eventos.
Nos encontramos con una gran cantidad de información ofrecida por usuarios y administraciones públicas, en las que el término geocrowdsourcing se emplearía para colaborar entre todos para solucionar ciertas problemáticas apoyadas por la geoposición.
Desde la administración pública se ha estado apostando por cambiar el paradigma, y desde hace un poco de tiempo has decidido poner en disposición de todo el mundo información que ya tenían. Con ello se consigue más transparencia, un entorno colaborativo y participación tanto de la administración como de los usuarios. Todo esto unido al auge de las redes sociales hacen que las tecnologías que emplean el geocrowdsourcing estén experimentando un auge.
Como iniciativas de datos abiertos (open data) tendríamos numerosos ejemplos, porque hay 294 a nivel nacional de las que 43 serían de administración del Estado, 18 de administración pública ,224 de administración local y 9 de Universidades. Con ello se ha revolucionado nuestro sector, que es el de la cartografía, al poder emplear los datos que ofrece el IGN (Instituto Geográfico Nacional), Cenit y Catastro. Por otro lado, las administraciones están volviendo sus webs más sociales con la creación de foros, puesta en marcha de encuestas y potenciándolo con el uso de las redes sociales y el desarrollo de herramientas colaborativas. Estas herramientas colaborativas, que en Europa están a la orden del día, lo que persiguen es ofrecer de una forma más clara y sencilla la información al público, sin que el usuario tenga que haber estudiado algo en específico para entender la información.
De esta forma se llegan a geocrowdsourcing que se puede aplicar a distintos campos, como es el de emergencias. Para ello hay que seguir unos pasos:
1º Activación de una alarma para la emergencia que fuese: incendio, inundación, tormenta…
2º Tener información actualizada. Si hay informaciones open data de las administraciones usarla, y si no los organismos encargados de actualizar la información tendrían que generarla. Para generarla pueden emplear drones, imágenes de satélite… Nosotros usamos el IAS (Ipsilum Aerial Solution), para controlar los drones de forma remota y captar así la información.
3º Publicación de la información, preferiblemente a través de aplicaciones web o móviles en la que mostrar toda la información que puedan apoyar y ayudar en la emergencia. Nosotros tenemos para ello la herramienta Ipsilum Maps, que mediante el empleo de datos alfanuméricos o datos geográficos usaríamos toda la información.
4º Lo siguiente sería contar con la colaboración ciudadana. Un ejemplo de ello sería nuestra herramienta GeoMotionVideo, en la que puedes geoposicionar un video que hayas subido a Youtube grabado con cualquier tipo de formato y hacer las anaotaciones que quieras en el transcurso del video. Esas anotaciones se guardan en una base de datos, que puede ser usada por el resto de usuarios.
5º La información tiene que ser procesada, validada y en ocasiones, georeferenciada. Este último paso se podría implementar con la Inteligencia Artificial, que en nuestro caso se haría con Ipsilum, previo entrenamiento de los procesos de Inteligencia Artificial, para que reconozca lo que quieras que se detecte en el video.
6º La información le llega a los servicios de emergencia a través de clientes ligeros (usuarios de a pie), o de clientes pesados (grandes empresas).
Un ejemplo real de web colaborativa sería la que SRM Consulting ha desarrollado en colaboración con la ATPCA www.pozospeligrosos.com (Asociación de Técnicos de Protección Civil de Andalucía) llamada  en la que cualquier usuario puede subir un pozo que haya encontrado en España para que se ponga en conocimiento de las autoridades competentes y así, a través de códigos de colores, se vaya solventando la situación del pozo.

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